Generalidades
El hogar es el espacio en el cual se desarrollan relaciones personales íntimas que van enriqueciendo la socialización de los niños. A través de la familia, el niño conoce los valores, las costumbres, la cultura, el idioma, los mitos y la manera de relacionarse con otros adultos y/o niños.
A partir de la conversación y la influencia de los adultos, la comunicación con hijos facilita que los niños construyan su propia imagen, integrando sus habilidades, conocimientos, preferencias y carácter propios.
La comunicación en la familia permite intercambiar información y delinear los límites entre cada individuo y cada identidad que conforman la totalidad del sistema. La comunicación con hijos también permite que se resuelvan situaciones y problemas comunes.
Hablar con los hijos y fomentar que tengan la confianza de comunicar lo que les sucede y lo que piensan es una tarea importante de los padres. Comunicar permite que cada miembro de la familia desarrolle el reconocimiento de su identidad y la del otro, lo cual incluye el reconocimiento de sus potencialidades y capacidades.
Ante un problema, la comunicación permite encontrar las respuestas tanto apropiadas como no apropiadas, las cuales son también importantes para no llevar a cabo las mismas acciones que no resuelvan el conflicto.
La capacidad de ponernos en el lugar de otro, en la comunicación con hijos, va a facilitar saber cómo se siente y comprenderlo. La falta de empatía sin embargo produce el efecto contrario, frialdad, incomprensión y daña las relaciones hasta romperlas en muchos casos.
Los medios de comunicación han influenciado de manera negativa el tiempo que los padres pueden conversar con sus hijos, pero lo importante son los espacios donde éstos puedan propiciarla y hablar de temas que competen a toda la familia.
Existen diversos problemas de comunicación con los hijos, a los cuales se pueden hacer ajustes en la forma de relacionarse y posibilitar una buena relación y comunicación.
