Fuente A-AA+

Diagnóstico

CÓMO SE DIAGNOSTICA EL ASMA

Es importante identificar los factores presentes cuando empiezan a presentarse los síntomas de asma. En ocasiones, es posible identificar las causas de asma a través de un historial de reacción y pruebas de piel y sangre; también algunas personas pueden necesitar un medidor de flujo respiratorio máximo para medir cuánto aire se exhala de los pulmones, y qué tan rápido se hace. Esto puede indicar cambios en la respiración y el avance de los síntomas de asma, lo que lo vuelve muy útil en muchos casos.
Aún con asma, es posible vivir una vida normal, siempre y cuando se haga un diagnóstico correcto, y la persona reciba el tratamiento adecuado. El especialista debe considerar muchos factores para poder diagnosticar el asma. Entre estas cosas se encuentran: una descripción minuciosa de los síntomas de asma, cuándo se presentan estos síntomas de asma y frente a qué reaccionan. Cuál es el estilo de vida y dieta del paciente, y el ambiente en casa y la oficina. También se consideran el historial médico familiar, si la persona en observación se enferma con frecuencia de bronquitis, o si ha habido un diagnóstico previo de asma.
El médico también deberá realizar exámenes para corroborar un diagnóstico de asma y si hay otras condiciones a la vez. Estas pruebas son:

  • Pruebas de función pulmonar: establecen la función de los pulmones a través de una espirometría (test simple de respiración que mide cuánto aire exhala el paciente y qué tan rápido) que sirve para determinar la obstrucción de las vías respiratorias; y el test de provocación con metacolina en casos en que la espirometría y los síntomas no sean suficiente para hacer un diagnóstico. Si existe alguna anomalía en la espirometría, se realizará una prueba con un broncodilatador, donde se observará si existe mejoría alguna en los parámetros.
  • Rayos X: se usa para descartar que los síntomas sean provocados por otra condición o enfermedad como bronquitis.
  • Prueba de reflujo: que usualmente empeora el asma.
  • Pruebas de alergias: para identificar los desencadenantes del asma.
  • Prueba de sinusitis: esta condición hace más difícil tratar el asma.

El médico debe establecer la severidad del asma para determinar el tratamiento. Basado en los resultados de los exámenes y los síntomas, el asma puede ser:

  • Leve intermitente: los síntomas se presentan menos de dos veces a la semana, los ataques asmáticos son raros y los síntomas nocturnos poco frecuentes.
  • Leve persistente: presentan síntomas más de dos veces por semana, pero menos de una vez al día. También tienen ataques de asma y síntomas nocturnos más de dos veces al mes.
  • Moderado persistente: síntomas diarios, y durante la noche pueden presentarse más de una vez por semana. Los ataques en estos casos pueden afectar las actividades cotidianas. Se requiere medicación diaria.
  • Severo persistente: los síntomas se presentan continuamente durante día y noche, y los ataques son frecuentes, por lo que la actividad del paciente es limitada.

 

Enviar como correo

Por favor ingrese su información para mandar esta pagina a sus contactos.