Causas
LAS CAUSAS DE LA BULIMIA
Las conductas alimentarias en las personas están reguladas por mecanismos automáticos en el sistema nervioso central (SNC). La sensación de hambre procede, tanto de estímulos metabólicos, como de receptores periféricos situados en la boca o el tubo digestivo. Cuando alguien siente apetito come y siente saciedad, por lo que deja de comer. En el hipotálamo radican los centros del hambre y la saciedad, pero a través de la corteza cerebral se establecen mecanismos mucho más complejos relacionados con la alimentación, que están vinculados a experiencias previas. Pero en las conductas de la alimentación como la bulimia también interfieren experiencias psicológicas: los sentimientos de seguridad, bienestar y afecto que se experimentan a través del pecho materno en la lactancia, por ejemplo.
En la bulimia intervienen muchos de esos factores psicológicos individuales, cuando la persona es insegura y pondera el físico por encima de sus cualidades y fortalezas, y cree que alcanzando cierto peso o figura podrá acceder más fácilmente al éxito, por lo que acude a la bulimia. También hay factores sociales y culturales en el desarrollo de bulimia. En la sociedad que halaga los cuerpos de las modelos súper delgadas como un ideal de belleza, y que ofrece publicidad y programas de televisión con cuerpos muy delgados y musculosos, y por el contrario, critica a los obesos o “llenitos”, una persona con factores de riesgo pude creer que debe hacer lo que sea para estar así, aunque esto implique desarrollar bulimia.
Cualquier desequilibrio emocional puede dar paso a un desorden alimenticio como la bulimia o la anorexia. Estudios han encontrado que existe una relación estrecha entre la depresión y los desórdenes alimenticios.
Es común ver casos de bulimia en personas de entre 10 y 25 años, atletas, estudiantes con gran carga de trabajo, personas que sufrieron experiencias traumáticas en su vida como abusos en la infancia y/o sexuales. La bulimia puede afectar a personas de alto nivel socioeconómico, perfeccionistas, muy inteligentes o con altas expectativas de éxito. Aunque para la bulimia estos se consideran los grupos de más alto riesgo, la bulimia puede ocurrir en personas de todas las edades y ambos sexos. Aunque aún no se conoce la bulimia a fondo, se sabe que cada vez hay más personas mayores o menores de esa edad que recurren a la bulimia con la esperanza falsa de que adelgazarán y se sentirán mejor, y lo mismo sucede con los hombres, que se estima son un 10 por ciento de las víctimas de la bulimia.
