Diagnóstico
DIAGNÓSTICO DE LA BULIMIA
Los síntomas de la bulimia son difíciles de notar por otras personas, ya que la persona tiene un peso normal o un poco superior, no baja de peso continuamente como en el caso de la anorexia, ni es tanto lo que adelgaza. Sin embargo, la bulimia también casusa estragos internos que ponen en riesgo la vida de la persona. También es difícil detectar la bulimia porque las personas se sienten apenadas y suelen hacer todo en secreto. Y aunque no se nota tanto físicamente, es algo que hiere a la persona que la padece.
Para saber que se trata de bulimia y no otra cosa se considera que: la persona tiene una autoimagen pobre y distorsionada acerca de la figura y el peso.
También se diagnostica bulimia si existe una de las siguientes conductas al menos dos veces por semana durante tres meses:
- Comer por un periodo de tiempo (puede ser dos horas, por ejemplo) una gran cantidad de comida mucho mayor de lo que la mayoría comería en ese mismo periodo
- La persona siente que no tiene control sobre lo que come y que no puede detenerse.
- Posteriormente se produce el vómito para evitar ganar peso, o abusa de laxantes, diuréticos, realiza ejercicio excesivo o toma otros medicamentos para adelgazar.
La bulimia puede ser del tipo purgante, es decir, que se utiliza el vómito autoinducido, laxantes, diuréticos y enemas como medio para expulsar el alimento ingerido. Ese es el tipo de bulimia más frecuente, y puede recurrir a uno o varios de los anteriores sistemas. Existe también la bulimia del tipo no purgante, en el que realiza ejercicio excesivo o ayuna después de un atracón durante un periodo para contrarrestar la gran cantidad de calorías previamente ingeridas. Este tipo de bulimia es más rara y la presentan entre el 6 y el 8 por ciento de las personas afectadas por bulimia. En ocasiones esta bulimia va acompañado de anorexia, pero no es siempre.
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