Pie Diabético: Consejos y tratamiento
¿Qué es el pie diabético?
El alto nivel de azúcar en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos y los nervios, lo que puede provocar una sensación de ardor e incluso hacer que se pierda la sensibilidad. Las personas con diabetes suelen tener problemas con sus pies por esta falta de sensibilidad: la persona no siente nada aunque tenga una ampolla o una llaga que, si no se curan, pueden volverse mayores y/o infectarse.
De hecho la diabetes es la causa más común de amputaciones, después de los accidentes por: neuropatía periférica, lo que provoca pérdida de sensibilidad en los pies, y por ello, muchos diabéticos no pueden sentir las heridas, y si éstas no están a la vista, con el tiempo la herida puede infectarse y convertirse en ulcera. También provoca insuficiencia vascular que reduce el riego sanguíneo en todo el cuerpo, y por ello, las ulceras en los pies no pueden cicatrizar bien. En casos severos, la falta de circulación puede causar gangrena. Por otra parte, los diabéticos son más susceptibles a las infecciones de la piel, incluyendo hongos o pie de atleta, y ésta infección y hasta la resequedad, pueden convertirse en cosas muy serias.
Algunos de los factores de riesgo son tener más de 10 años con diabetes, ser hombre, tener altos niveles de glucosa en la sangre, y enfermedades en las uñas de los pies, callos o enrojecimiento en el área.
La revisión es fundamental para el pie diabético
El riesgo de amputación se puede prevenir hasta en un 85 por ciento si tienes un cuidado correcto y revisas todos los días tus pies. Procura checar todo el pie, incluyendo las plantas, los lados y entre los dedos. Si es necesario puedes usar un espejo o, en caso de que no puedas revisar tú solo, sobre todo por obesidad, pide a alguien que te ayude. A cualquier señal de enrojecimiento, piel seca o quebrada, infecciones, uñas encarnadas, piel azul, pálida o fría, dolor, hinchazón, calor, hormigueo o entumecimiento debes consultar con el médico de inmediato.
Debes ir a revisión médica de tus pies con un podólogo al menos una vez al año si no tienes problemas con los pies; de ser así, debes acudir más seguido.
El calzado correcto para el pie diabético
El calzado es fundamental para prevenir problemas con los pies. En primer lugar no debes caminar descalzo, de esta manera evitas cortadas y lesiones.
Debes usar zapatos cómodos y no es conveniente usar sandalias o cualquier calzado que deje los dedos al descubierto, ni tampoco tacones altos o zapatos con punta, ni calzado incómodo o ajustado que roce o lesione los pies.
Es necesario usar siempre calcetas o calcetines de preferencia gruesas, aunque hay que cambiarlas cada día para evitar los hongos en los pies. No es bueno usar calcetines elásticos, de nylon, ni con costuras internas.
Es conveniente cambiar cada día de calzado, de esta forma, los zapatos terminan de secarse antes de volver a usarlos, y hay que revisar tus zapatos antes de ponértelos, para evitar lesionarte con piedras u objetos.
También se recomienda comprar los zapatos hacia el final del día, cuando los pies están hinchados, así te cercioras de que el calzado será cómodo y amplio, y cuando estés estrenando, te conviene usar este calzado por una hora, y que hagas lo mismo por varios días, para ir suavizándolo paulatinamente.
Higiene - Limpieza del pie diabético
Antes de lavar tus pies, debes verificar con la mano que el agua esté tibia y no caliente para no quemarte porque los pies del diabético tienen menos sensibilidad. Se recomienda usar jabón suave todos los días y lavar y enjuagar bien.
Es indispensable secar los pies perfectamente con una toalla con palmadas suaves y sin frotarlos, especialmente entre los dedos, para evitar desarrollar alguna infección por hongos; usar talco puede ayudar a este fin. También puedes aplicar crema con lanolina para prevenir la resequedad y las grietas de la piel sobre todo en los talones, pero no la apliques entre los dedos para no acumular humedad. Si la piel está agrietada hay que consultar al médico antes.
Las uñas deben estar muy cortas siempre para evitar cortarte, de forma recta para que no se entierren, y hay que limar los bordes. No cortes los callos con navajas o tijeras ya que se pueden infectar o te puedes cortar. Es mejor usar piedra pómez y acudir con el podólogo.
Otros consejos para el pie diabético
No permitas que tus pies se calienten o enfríen demasiado, ni debes usar lociones antisépticas en la piel ya que pueden quemar o lesionarla. Tampoco se deben aplicar compresas calientes ni botellas con agua caliente sobre los pies, y hay que evitar el contacto con el pavimento o la arena calientes.
Acudir regularmente al podólogo puede ayudar a mantener los pies sanos, y además será más fácil detectar cualquier problema o lesión en éstos.
Por otra parte, además de que reducir de peso ayuda a reducir la presión en los pies, no se recomienda usar pantalones ajustados para no afectar más la circulación en piernas y pies, y el ejercicio constante también es muy útil no sólo para adelgazar, sino para mejorar la circulación. Ayuda mover los dedos y los tobillos dos o tres veces al día.
Finalmente, todos los diabéticos deben estar vacunados contra el tétanos.
