VIH
Generalidades del VIH
El Virus de Inmunodeficiencia Humana, VIH, se detectó por primera vez en los 80, y se cree que se originó en África. El VIH es el virus responsable de causar el SIDA, enfermedad conocida como la epidemia del Siglo 20, ya que se expandió rápidamente, sobre todo entre la comunidad homosexual al inicio, pero luego terminó por alcanzar a todos los sectores de la población. El SIDA es una enfermedad crónica a largo plazo incurable, y que puede provocar la muerte.
El VIH logra destruir el sistema inmunológico que sirve al cuerpo para combatir las enfermedades, y su desarrollo ha causado millones de muertes en el mundo al desarrollar SIDA, enfermedad que, de acuerdo a la OMS, la padecían casi 39 millones de personas en el 2005, de los cuales, 2.8 millones de enfermos murieron.
El VIH logra debilitar el sistema inmunológico del humano, que es el encargado de combatir las enfermedades, infecciones y el cáncer. Sin embargo, el VIH es capaz de encontrar los glóbulos blancos, también conocidos como células CD4 que son usadas como materia prima del sistema inmune para atacar las enfermedades. Cuando el VIH localiza los glóbulos blancos, los destruye.
El virus se esparce rápidamente, ya que se puede contagiar al tener encuentros sexuales sin protección a través de los fluidos sexuales, o al compartir agujas contaminada con sangre infectada por VIH.
Una persona puede contraer VIH y no mostrar los síntomas hasta mucho tiempo después de haberlo contraído, y sólo saberlo tras realizarse un examen de VIH. También es posible que la persona con VIH no desarrolle SIDA.
Cuando una persona que posee un diagnóstico positivo de VIH desarrolla cáncer, cuando contrae ciertas infecciones, o cuando su conteo CD4 es menor a 200, se dice que tiene SIDA.
Aunque aún no existe una cura para el VIH, existe una serie de tratamientos para controlar la enfermedad y su desarrollo, y alargar la expectativa de vida del paciente con este padecimiento.
Una vez que entró en contacto con el virus del VIH, una persona empieza a desarrollar los anticuerpos del VIH entre las dos semanas y los seis meses siguientes. Esta infección puede ser detectada entonces en los exámenes. Sin embargo, es posible contagiarlo desde el primer momento que se infectó.
Actualmente, tener VIH no es sinónimo de muerte, ya que existen una serie de tratamientos farmacológicos para prevenir la evolución y evitar desarrollar enfermedades correlacionadas con el SIDA. Llevar un tratamiento adecuado para el paciente con VIH, vacunarse y tomar ciertas medidas en los hábitos de vida, pueden ofrecer un pronóstico de vida larga a una persona con VIH.
CAUSAS: CÓMO SE CONTRAE EL VIH
El VIH es un virus que se contrae por contagio, sin embargo no se contrae por saludar de beso o de mano, por abrazar o por trabajar junto a una persona con VIH, ni tampoco por compartir la vajilla o la cuchillería con alguien con VIH, ni por utilizar el mismo sanitario que usa alguien contagiado con VIH.
Esto se debe principalmente a que el VIH, es un virus que puede sobrevivir poco tiempo fuera del cuerpo. Pero el VIH sí se puede transmitir y contraer a través de la sangre y los fluidos sexuales.
Por ello, las tres formas principales de transmisión del VIH son:
- Tener relaciones sexuales con alguien con VIH, ya sean anales, vaginales u orales, sin usar protección, es decir, condón o preservativo.
- Al compartir agujas y jeringas con alguien con VIH, y asea por uso de drogas o por error.
- De la madre al feto, por exposición de éste en el vientre materno, durante el embarazo, o al ser amamantado.
También se han dado casos, cada vez menos comunes y probables, de contagio por transfusión de sangre.
Es más fácil contagiar el VIH durante la primera fase del VIH, cuando se presentan los primeros síntomas del síndrome retroviral agudo, que son parecidos a la influenza; también se contagia con facilidad más tarde, al presentarse los síntomas de otras enfermedades relacionadas al VIH.
Contraer el VIH puede ser más probable al tener ciertas conductas. Los factores de riesgo más comunes para el contagio por VIH son:
- Tener relaciones sexuales sin usar condón o preservativo como protección, con una o varias parejas del sexo opuesto, o con una o varias parejas del mismo sexo. El riesgo es mayor si las relaciones son con una persona desconocida. Esta es la causa por la que la mayoría de la gente contrae VIH.
- Por inyectarse drogas o esteroides con jeringas y agujas contaminadas con VIH, de otras personas que las usaron antes.
- Haber recibido transfusiones sanguíneas o de factores anticoagulantes entre 1978 y 1985.
- Si tiene o tuvo hepatitis, alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS) o tuberculosis.
Es importante saber que una persona puede estar contagiada con VIH y no saber que tiene VIH o no presentar todavía ninguno de los síntomas o las enfermedades correlacionadas con el VIH. Aún así, la persona puede transmitir el VIH.
CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DEL VIH
Una persona infectada con VIH puede no presentar síntomas durante mucho tiempo. Una persona con VIH puede verse y sentirse sana por una temporada larga (desde meses, hasta años) mucho antes de presentar algún síntoma de VIH. Además, muchos de éstos síntomas se relacionan con otras afecciones y enfermedades. Por eso, se recomienda realizarse un examen de detección de VIH periódicamente.
Es posible que una persona recién infectada con VIH presente síntomas de algo sencillo, como una especie de influenza con fiebre, dolor de cabeza, cansancio o ganglios linfáticos inflamados, y estos síntomas pueden desaparecer rápidamente sin que la persona sospeche que tiene VIH.
Algunos pacientes infectados con VIH pueden presentar síntomas tras meses de haberlo contraído. Incluso, hay casos de personas que presentan síntomas hasta más de 10 años después de contraer el VIH.
Durante este periodo de tiempo, el virus del VIH sigue multiplicándose dentro del organismo, destruyendo las células del sistema inmunológico (CD4), que combate los agentes externos que causan enfermedades e infecciones.
Cuando el sistema inmunológico ha sido golpeado por el VIH y se debilita, puede haber síntomas como:
- Fiebre frecuente
- Pérdida de peso
- Infecciones por hongos frecuentes
- Fatiga
- Sudoraciones nocturnas
- Pérdida de la memoria a corto plazo
- Erupciones cutáneas frecuentes o piel escamosa
- Infecciones por herpes que causan heridas en el área genital, anal, o en la boca
- Dolor al respirar
- Inflamación de los ganglios linfáticos del cuello
- Tos seca
- Dificultad para respirar, o dolor al hacerlo
- Confusión
- Diarrea
- Cosquilleo o entumecimiento de algún miembro
- Dificultad para concentrarse
- Episodios frecuentes de herpes
- Cambios en el estado de ánimo
- Llagas bucales
Después de un tiempo de padecer estos síntomas a la vez, si éstos no parecen desaparecer, y si el paciente presenta alguna infección respiratoria, es posible que haya contraído VIH, por lo que hay que realizar un examen de detección de VIH.
Es posible también que la persona con VIH sufra infecciones oportunistas, que se presentan cuando el sistema inmunológico se ha debilitado. Esto empeora el estado de la persona con VIH.
De acuerdo a los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos, las fases del desarrollo del VIH son:
- Fase 1: No existen síntomas de SIDA y el conteo de células CD4 es mayor a 500, ó el porcentaje de CD4 mas células es de al menos 29 por ciento de los linfocitos.
- Fase 2: No existen síntomas de SIDA y el conteo de células CD4 es menor de 499 y mayor de 200, ó el porcentaje de CD4 mas células es de entre 14 y 28 por ciento de los linfocitos.
- Fase 3: El conteo de células CD4 es menor de 200, el porcentaje de CD4 mas células es menor de 14 por ciento de los linfocitos, o se presenta alguna condición relacionada con el SIDA.
- Fase Desconocida: No existe información sobre el conteo de células CD4, ó se presentan condiciones relacionadas al SIDA.
Las personas con VIH y que no se tratan, tienen una disminución gradual del CD4 más el conteo de células. Mientras más alto sea el conteo de células CD4, es menos probable presentar enfermedades oportunistas que aparecen en pacientes con VIH.
CUANDO EL DIAGNÓSTICO ES VIH
Aunque a muchas personas les asusta realizarse un examen de VIH, es muy importante hacerlo. En caso de salir positivo para VIH, mientras más pronto se sepa el diagnóstico, es más fácil controlar la evolución del virus con tratamientos farmacológicos. Además, se corre menor riesgo de contagiar VIH a otras personas. También puede alargar la expectativa de vida de la persona con VIH y reducir la probabilidad de desarrollar SIDA.
Hay muchas opciones para realizarse un examen de VIH. Es posible hacerlos en laboratorios, hospitales e instituciones de salud. Sólo en algunos casos se pide una receta del médico para realizarlo, y los resultados son confidenciales, aunque se lleva un registro sanitario, como medida de prevención.
Además, de la prueba, hay que llenar un cuestionario que habla sobre el historial del paciente en lo referente a la sexualidad, y uso de drogas, factores de riesgo para el VIH.
Una persona puede saber si tiene VIH, de las siguientes maneras:
- A través de pruebas de sangre o de pruebas orales: pueden ser a través de un suave pinchazo en el dedo para obtener sangre, o con saliva recolectada con un isótopo.
- Con resultados rápidos o resultados lentos: dependiendo de la prueba que la persona se realice, los resultados pueden tardar días, o pueden conocerse en tan sólo 20 minutos. En caso de que los resultados sean positivos en pruebas rápidas de VIH, deberán realizarse más pruebas para corroborar el diagnóstico.
Los análisis para VIH sirven para detectar anticuerpos del VIH o material genético del VIH. Es posible saber si existe una infección por VIH. Hay un periodo en el que la persona puede estar infectado por VIH y aún no ser detectado por el test. Este periodo se conoce como ventana.
Las pruebas para VIH son:
- ELISA (por sus siglas en inglés): tiene gran confiabilidad a sólo semanas de que una persona es contagiada con VIH. Es de resultado rápido.
- Western blot: se realiza para confirmar un resultado positivo de ELISA. Confirma la presencia de anticuerpos al VIH en la sangre.
- Reacción de la polimerasa: sirve para buscar RNA o DNA del VIH en los glóbulos blancos. No es tan común como la prueba de anticuerpos, pero es muy útil para detectar el VIH a poco de haberse infectado la persona.
- Inmunofluorescencia indirecta: detecta anticuerpos de VIH, y también se usa para confirmar un diagnóstico de ELISA.
Los resultados de las pruebas de VIH pueden resultar afectados por el uso de corticoesteroides, tener una enfermedad autoinmune como sífilis o leucemia, beber mucho alcohol o realizar las pruebas durante el periodo ventana.
Si los resultados resultan positivos, se realizan otros exámenes para saber cuánto virus de VIH hay en la sangre, lo que sirve para determinar el avance de la infección, así como el tratamiento a seguir.
Usualmente, cuando un resultado da positivo para VIH, la persona recibe asesoría sobre qué hacer, a dónde acudir, para recibir el tratamiento necesario.
Además, se recomienda terapia como ayuda para sobreponerse al diagnóstico positivo de VIH y entender que es posible tener un buen pronóstico de vida, y no desarrollar las enfermedades correlacionadas con el SIDA. Esto se logra llevando un buen tratamiento médico, y siguiendo todas las recomendaciones del doctor.
TRATAMIENTOS EXISTENTES PARA EL VIH
Si bien antes el VIH tenía un mal pronóstico, en la actualidad existen una serie de medicamentos para controlar mejor el avance del VIH y tratar de evitar que se desarrollen las infecciones correlacionadas al SIDA.
Entre los medicamentos disponibles en la actualidad para tratar el VIH se encuentran:
- Los inhibidores de la transcriptasa inversa o inhibidores análogos nucleósidos: interfieren en el ciclo de vida del VIH e impiden que el virus se reproduzca. Pueden ser zidovudina, didanosina, zalcitabina, lamivudina, stavudina y abacavir.
- Los inhibidores no nucleósidos de la transcriptasa inversa: también evitan que el VIH use el ADN de una célula sana para reproducirse. Los medicamentos son delavirdina, nevirapina y efivarenz.
- Los inhibidores de la proteasa: interfieren con una proteína utilizada por el VIH, con la cual produce partículas de virus infecciosos. Los medicamentos son saquinavir, indinavir, nelfinavir, ritnonavir, amprenavir.
- Los inhibidores de fusión: sirven para impedir la entrada del VIH a las células del cuerpo. Este es el caso del enfivirtide.
Estos medicamentos se pueden usar solos o combinados para disminuir el nivel de VIH en la sangre. En caso de que este tratamiento sea efectivo y baje significativamente el nivel de VIH, se inicia el tratamiento antiretrovírico altamente activo, que sirve para disminuir la cantidad de virus en el cuerpo del paciente. Es posible que estos medicamentos tengan efectos secundarios como fatiga, anemia, náuseas, vómitos, o sensación de extremidades entumidas, llamada neuropatía periférica.
La efectividad de los tratamientos para combatir el VIH se mide a través del conteo CD4 (glóbulos blancos de la sangre o linfocitos que combaten infecciones en el cuerpo y que son afectadas por el VIH); a través de la carga viral (que identifica cuánto VIH hay en la sangre); o a través del recuento celular completo (que mide cuántos glóbulos rojos y cuántos glóbulos blancos hay en la sangre, ya que éstos son atacados por el VIH).
Es importante entender que estos tratamientos farmacológicos son de gran ayuda para impedir el desarrollo del VIH e impedir su desarrollo en el cuerpo del paciente, aunque no lo curan, y tampoco protegen de infección a otras personas que tengan encuentros sexuales con personas contagiadas con VIH, sin protección, o que usen las mismas agujas.
Puede ser de utilidad, si lo recomienda el médico al paciente con VIH, prevenir otras infecciones y complicaciones con otras medidas. Estas pueden ser:
- La vacuna de la influenza
- La vacuna streptococcus pneumoniae (contra la neumonía)
- Realizarse pruebas de tuberculosis
- Hacerse pruebas de papanicolau
- Realizarse pruebas de hepatitis B
- El uso de antibióticos como el trimetroprim sulfametoxazol que ayuda a prevenir neumonía y toxoplasmosis, así como la azitromicina, claritromicina y rifabutina para prevenir una infección con la bacteria mycobacterium avium.
CUÁL ES EL PRONÓSTICO DEL VIH
Desde que el VIH fue identificado a la fecha, los tratamientos han cambiado y mejorado mucho. Esto hace que el pronóstico para una persona enferma con VIH sea mucho mejor que hace más de dos décadas. Mientras que antes el VIH podía evolucionar rápidamente y acabar con la persona en cuestión de meses y a veces años, hoy en día es posible vivir muchos años, tener una buena calidad de vida, e incluso no presentar nunca los síntomas de enfermedades correlacionadas al SIDA, a pesar de tener VIH.
Para conocer el posible pronóstico del paciente con VIH se debe conocer el conteo de las CD4 para conocer cuál es la carga del virus. Mientras mayor sea el nivel del VIH y menor el conteo CD4, mayor es el riesgo de que la persona enferme y no sobreviva. Desarrollar SIDA podría significar un pronóstico de muerte en alrededor de 3 años. El riesgo para la persona con VIH es mayor si:
- El conteo de CD4 es menor a 200 al iniciar el tratamiento
- Si la carga del virus es mayor de 100 mil al iniciar el tratamiento
- Ser mayor de 50 años
- Usar drogas ilícitas inyectadas
- Haber empezado a presentar alguna de las enfermedades correlacionadas al SIDA
Sin embargo, las expectativas de vida de una persona con VIH son mucho mayores gracias al uso de la terapia con antirretrovirales. Estudios en el Reino Unido han mostrado que estos tratamientos lograron disminuir el número de muertes por VIH a sólo un cuarto de las que se daban hace 15 años.
La expectativa de vida del paciente con VIH es mejor si la persona inicia la terapia con antirretrovirales tan pronto como el conteo CD4 caiga a 200 ó menos, para evitar que contraiga alguna enfermedad. También es mejor si se inicia el tratamiento, tan pronto empiecen los síntomas de que el paciente con VIH está desarrollando alguna enfermedad.
También influye el desarrollo de otras enfermedades como hepatitis B o C, enfermedades mentales como la depresión o cáncer de pulmón, ano o testículos. Además, si se tiene VIH puede ser dañino fumar, no llevar una dieta saludable o tener un estilo de vida sedentario.
Hay que recordar que conviene vacunarse como medida de prevención contra las enfermedades, para no fomentar el rápido deterioro de la persona con VIH. Algunos de los tratamientos para el VIH pueden tener efectos secundarios a largo plazo que probablemente menguarán en cierta medida la calidad de vida del paciente.
Sin embargo, acudir a esta terapia es mucho mejor que no hacer uso de los medicamentos. Tener VIH y no usar antirretrovirales aumenta significativamente el riesgo de morir en un periodo corto que va de los 3 a los 5 años, tras el diagnóstico.
LO MEJOR CONTRA EL VIH: PREVENCIÓN
El diagnóstico de VIH puede ser devastador para una persona, y los riesgos y complicaciones son muchos y dolorosos, y lo malo, es que el VIH puede contagiarse muy fácilmente en un solo encuentro sexual sin protección, o al compartir agujas con personas infectadas. La buena noticia, es que el contagio de VIH es bastante prevenible y evitable, si se toma una serie de medidas.
Mientras más se haga consciencia de la seriedad del VIH, de lo que provoca, y de que cualquiera puede ser fácilmente contagiado, por más saludable que sea, más se tomarán en cuenta las medidas que evitan los contagios.
Para prevenir infectarse de VIH, las personas deben poner atención a sus conductas sexuales, sobre todo, y deben evitar compartir agujas con cualquier persona. Particularmente se recomienda:
- Evitar tener relaciones sexuales sin condón o preservativo como protección. Es la mejor arma para prevenir contagios a través de fluidos sexuales.
- Tener relaciones exclusivas con su pareja: la infidelidad permite que el VIH se contagie más fácilmente. Mientras más parejas sexuales tenga una persona, más personas corren el riesgo de contraer también VIH.
- Hablar del pasado sexual con su pareja ayudará a conocer si estuvieron expuestos al VIH. También hay que preguntar si usó drogas inyectadas.
- Realizarse pruebas de VIH antes de empezar a tener relaciones sexuales con su pareja. Si ambos obtienen un resultado negativo sabrán que no están en riesgo de contagio con la otra persona mientras sus encuentros sexuales sean exclusivamente entre los dos.
- Cuando una persona en la pareja tiene el VIH hay que usar condones de látex para evitar que la persona que no lo tiene, termine infectada con VIH.
- Si las dos personas tienen VIH también se deben usar condones para prevenir el contagio de otras enfermedades de transmisión sexual, o de otra sepa diferente de VIH.
- Realizarse pruebas anuales de detección de VIH, sobre todo en grupos de riesgo como los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, o las personas que usan drogas ilegales inyectadas.
- También las mujeres deben realizarse la prueba si desean embarazarse.
- Hay que realizarse pruebas de enfermedades de transmisión sexual para saber si tiene alguna y recibir tratamiento. La gonorrea, la clamidia y la sífilis son infecciones que incrementan el riesgo de transmisión del VIH.
- Hay que realizarse la prueba de detección de VIH cada vez que piense que estuvo expuesto al virus.
- Evitar consumir drogas o alcohol, ya que bajo los efectos de estas sustancias, las personas tienden a olvidar las medidas de prevención para evitar contagios de VIH y de las enfermedades de transmisión sexual, en general.
¿POSITIVO A VIH? BUSQUE AYUDA
Cundo el resultado para la prueba de detección de VIH en la sangre arroja un resultado positivo, y éste ha sido confirmado a través de otras pruebas, es necesario que el paciente sea evaluado por un médico cuanto antes, para que reciba los tratamientos adecuados que le permitirán evitar una rápida evolución del VIH en el cuerpo, y que además le ayudarán a evitar desarrollar SIDA, y las enfermedades correlacionadas con éste.
El médico debe despejar todas las dudas del paciente diagnosticado con VIH, por más sencillas que parezcan. Es importante que el enfermo entienda lo mejor posible qué es el VIH, cuál será su evolución, de qué manera le afectará y qué puede esperar. La persona infectada con VIH querrá que el doctor le responda dudas tales como:
- Cuál es la evolución de la infección
- Qué puede esperar al tener diagnóstico de VIH
- Qué cosas se deben tomar en cuenta al tener VIH
- Qué tratamientos existen para el VIH
- Cómo funcionan estos tratamientos
- Qué esperar de estos tratamientos
- Cuál es su pronóstico de vida
- Cómo será su calidad de vida al tener VIH
- Cuál es su riesgo de desarrollar enfermedades correlacionadas al SIDA
- Cómo evitar contagiar a otros de VIH
- Qué cambios de debe hacer en su vida
- A quién debe notificar
Además, una vez iniciado el tratamiento, cada vez que el paciente con VIH regrese a consultar, el doctor debe realizarle pruebas para conocer cuál ha sido la evolución de VIH y cómo ha respondido su cuerpo a el, o los tratamientos. Para ello hará un conteo de CD4 y su carga viral.
El médico también querrá saber si el paciente con VIH tiene síntomas como:
- Náuseas y vómitos
- Fiebre, sudoración nocturna y escalofríos
- Dolor de cabeza
- Fatiga
- Falta de aire o tos
- Diarrea
- Pérdida de peso
- Llagas en la boca
- Inflamación de los ganglios linfáticos
Es importante que la persona con un diagnóstico de VIH también reciba otro tipo de ayuda. Buscar consejería, o terapia psicológica para poder asumir su situación médica y luchar contra ella es de suma importancia. Con frecuencia, tener VIH puede atemorizar a los pacientes, haciéndolos imaginar lo peor y piensan que terminarán desarrollando las enfermedades correlacionadas con el SIDA, y que todo en general es una sentencia de muerte.
Sin embargo, actualmente es posible tener una buena expectativa de vida, así como mayor calidad de vida, si se toman todas las medidas necesarias para manejar el VIH y las infecciones que se pueden contraer con facilidad.
MITOS Y REALIDADES DEL VIH
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MITO |
REALIDAD |
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VIH y SIDA son lo mismo |
Una persona puede estar contagiada de VIH y no presentar las enfermedades correlacionadas al SIDA. |
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Hay tratamientos para el VIH |
Es posible controlar en gran medida la evolución del VIH con tratamiento. Mientras más oportuno sea, mejor los resultados. |
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Sólo homosexuales se contagian de VIH |
Los homosexuales son un grupo de riesgo, pero cualquier persona puede contagiarse de VIH, aunque sea muy saludable o heterosexual. |
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Usar el mismo baño contagia VIH |
No. El VIH sólo se contagia por fluidos sexuales y por sangre. Usar el mismo baño no representa ningún riesgo. |
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El VIH no se cura |
El VIH no se cura, pero los tratamientos existentes sirven para evitar que éste evolucione y se complique. |
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El diagnóstico de VIH es fatal |
En esta época, los tratamientos permiten a las personas con VIH vivir muchos años y mejorar su calidad de vida. |
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Usar condón evita contagiarse de VIH |
Es una herramienta muy eficaz para evitar el contagio de VIH y de otras enfermedades de transmisión sexual, aunque no infalible. Pero siempre es mejor tener sexo con protección. |
Hay más de 100 tipos del virus del papiloma humano. Y si bien la mayoría de los tipos existentes del virus del papiloma humano no causa ningún síntoma, y pueden posteriormente desaparecer sin tratamiento, otros tipos del virus del papiloma humano pueden provocar cambios en las células del tejido del cérvix. Por esta razón, algunos tipos del virus del papiloma humano pueden también provocar verrugas en área de los genitales.
Además, existen también algunos tipos del virus del papiloma humano que provocan verrugas en las manos y en los pies.
Aunque muchas personas pueden ser infectadas por el virus del papiloma humano y curarse sin recibir tratamiento ni diagnóstico, es importante estar en revisión médica con frecuencia.
Esto es, porque el virus del papiloma humano puede propiciar el desarrollo del cáncer de cérvix en la mujer, el cáncer de pene en el hombre, y el cáncer de ano en ambos ya que el virus del papiloma humano puede afectar las células del tejido de esas zonas.
Ya que no existe forma de curar el virus del papiloma humano, lo mejor es prevenir la infección a través del contacto con personas infectadas con el virus del papiloma humano.
Existe también una vacuna contra del virus del papiloma humano que está disponible en el mercado para niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres.
