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Tratamiento

Tratamiento

Es importante recordar que la hipertensión arterial es una enfermedad frecuente, asintomática, fácil de detectar, casi siempre sencilla de tratar y que con frecuencia tiene complicaciones letales si el paciente no recibe tratamiento. A esto es a lo que se le llama “enfermedad crónico-degenerativa”, lo que significa que no se cura, sino que se controla con modificaciones en el estilo de vida y tratamiento médico.

El principal objetivo del tratamiento de la presión alta es evitar las complicaciones que se tienen por un inadecuado control y que afectan al paciente en su capacidad de mantener su bienestar físico y, por lo tanto, de cumplir con sus roles familiares y sociales. Estudios han demostrado que la hipertensión no tratada se asocia a una reducción de la esperanza de vida de 10 a 20 años. Incluso en sus formas leves, si no se trata la presión alta se convierte en una enfermedad progresiva y letal.

La meta será siempre mantener cifras de la presión menores a 140/90 mmHg con un mínimo de reacciones adversas a los medicamentos que se tomen. Es importante considerar que si se tiene además diabetes o alguna enfermedad de los riñones, las cifras de la presión deberán mantenerse por debajo de 130/80 mmHg.

El primer plan de acción generalmente implica una modificación  en el estilo de vida, especialmente en personas con pre-hipertensión, lo que incluye la implementación de medidas generales como:

  • Llevar una alimentación baja en grasas y sal. Algunos estudios también han descrito la disminución de la presión tras un aumento en la ingestión de potasio, calcio o ambos. Un método especialmente útil es la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension: Medidas Alimentarias para detener la Hipertensión), que utiliza alimentos naturales con potasio y calcio abundantes, así como reducidos en colesterol y grasa saturada y total, recurriendo especialmente a frutas, vegetales y lácteos con poca grasa. Se recomienda combinar esta dieta con una restricción moderada de sodio, consumiendo <2.6 gramos de sodio al día (<6 gramos de cloruro de sodio al día), lo que se logra al no agregar sal a los alimentos que se preparan normalmente.
  • Bajar de peso si se tiene sobrepeso u obesidad. En este aspecto, siempre se deberá buscar  mantener un índice de masa corporal menor a 25.
  • Comenzar un programa regular de ejercicio. Se recomienda hacer mínimo 30 minutos de actividad física aeróbica por lo menos 5 días a la semana. Los ejercicios isotónicos son mejores que los isométricos, ya que los últimos aumentan la presión arterial.
  • Controlar el estrés. Se ha sugerido que las técnicas de relajación pueden disminuir la presión arterial).
  • Dejar de fumar.
  • Moderar o suprimir por completo el consumo de alcohol. Éste deberá limitarse a ≤30 mL (1 oz) de etanol en hombres (lo que equivale a  ≤2 bebidas/día) y a ≤15 mL (0.5 oz) en mujeres (1 bebida/día). NOTA: Una bebida estándar equivale a 355 mL (12 oz) de cerveza, 148 mL (5 oz) de vino de mesa o 44 mL (1.5 oz) de bebidas alcohólicas de 80-Proof (contenido alcohólico de 40%).

Si estos cambios no ayudan a controlar la presión arterial en 3 a 6 meses, entonces será necesario iniciar un tratamiento con medicamentos antihipertensivos. En general, existen 7 clases de medicamentos que se pueden utilizar:

  1. Diuréticos:
    1. Tiazidas: Hidroclorotiazida, clorotiazida,clortalidona.
    2. De asa: Furosemida.
    3. Ahorradores de potasio: Espironolactona, triamtereno, amilorida.
  2. Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA): Captopril, enalapril, lisinopril.
  3. Antagonistas de los receptores de angiotensina (ARA). Losartán, telmisartán, valsartán, candesartán.
  4. Antagonistas de los canales de calcio. Nifedipina, verapamil, diltiazem, amlodipina.
  5. Antiadrenérgicos:
    1. Betabloqueadores: Propanolol, metoprolol, atenolol, nadolol.
    2. Alfabloqueadores: Prazosina, terazosina, doxazosina.
    3. Alfa-betabloqueadores: Labetalol, carvedilol.
  6. Vasodilatadores: Hidralazina, minoxidil, nitroprusiato.
  7. Misceláneos:  Reserpina.

Cada una de estas clases de medicamentos tiene sus ventajas y desventajas según su forma de actuar, eficacia, costo y efectos secundarios.

 

FÁRMACOS ANTIHIPERTENSIVOS

Clase

Mecanismo de acción

Eficacia

Efectos secundarios

Diuréticos

Ayudan a eliminar agua y sodio del organismo

Muy efectivos; reducen la incidencia de accidentes cerebro-vasculares.

Varían según la clase; el principal es el aumento en la eliminación de orina. Tiazidas: Pérdida de potasio, debilidad, mareos, calambres, aumento de azúcar, lípidos y ácido úrico en sangre, disfunción eréctil. De asa: Pérdida de potasio, alteraciones irreversibles en el oído. Ahorradores de potasio: Aumento de potasio en sangre, crecimiento de glándulas mamarias en hombres, dolor mamario en mujeres.

Inhibidores de la ECA

Bloquean la acción de la enzima que eleva la presión arterial.

Buena; tienen efectos beneficiosos en pacientes con insuficiencia cardiaca o enfermedad renal.

Son infrecuentes; pueden causar tos seca, diarrea, dolor de cabeza, sabor metálico o a acero inoxidable en la boca, pérdida del apetito, náusea, mareos, dolor en articulaciones.

Antagonistas de los receptores de angiotensina

En general, ayudan a relajar y dilatar los vasos sanguíneos y a reducir la presión dentro de ellos.

 

Buena; pueden ser una alternativa en los pacientes con insuficiencia cardiaca que no toleran los inhibidores de la ECA.

Ocurren raramente, pero incluyen reacción alérgica con erupciones en la piel y angioedema.

Antagonistas de los canales de calcio

Buena.

Estreñimiento, náusea, dolor de cabeza, rubor.

Antiadrenérgicos

Buena; reducen la incidencia de accidente cerebrovascular, ataque cardiaco e insuficiencia cardiaca.

Varían según la clase. Betabloqueadores: Mareos, depresión, náusea, vómito, diarrea, estreñimiento, insuficiencia cardiaca, fatiga, alucinaciones, aumento de colesterol en sangre, psoriasis; la interrupción brusca puede desencadenar angina de pecho en pacientes con enfermedad cardiaca. Alfabloqueadores: Mareos, desmayos al ponerse de pie, debilidad, dolor de cabeza, sedación, náuseas, rubor, aumento de la frecuencia cardiaca, congestión nasal, sequedad de boca.

Alfa-betabloqueadores: Similar a los betabloqueadores.

Vasodilatadores

Son muy potentes para bajar la presión, mas ya no se recomiendan en el tratamiento inicial debido a sus efectos secundarios.

Aumento de la frecuencia cardiaca, retención de líquidos, mareos, dolor de cabeza, náusea, vómito, aparición de vello en todo el cuerpo. Nota: Se puede producir un síndrome similar al lupus en pacientes tratados con altas dosis de hidralazina.

Misceláneos (reserpina)

Impide que se liberen ciertos neurotransmisores en el cerebro.

Buena, auqnue ya no se considera tratamiento de primera elección por sus efectos secundarios.

Depresión grave en el 2% de los pacientes, sedación, obstrucción nasal.

Es importante acudir siempre con su médico para que sea él quien decida la selección adecuada de medicamentos, hasta encontrar el régimen adecuado que le permita sentirse bien con la menor cantidad de efectos secundarios posible.

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